Alba helada en el páramo
Al amanecer, el páramo quiteño se despierta bajo una escarcha ligera que susurra entre los pajonales. Susurros leves, como susurros de la brisa entre los pajonales, se entrelazan con el leve tintineo de campanas lejanas y el suave golpe de gotas sobre la ventana. Una bruma cálida nace en el pecho, invitando al cuerpo a soltar la tensión del día. Este paisaje sonoro, equilibrado entre susurros íntimos y la quietud del páramo, acompaña tu deseo de relax profundo en la fría madrugada quiteña.
Dad Voice-a
Mom Voice-b
Whisper 1-a
Whisper 2-b
Whisper 3-a
wind-chimes
rain-on-window








